NIÑOS, LÁMPARAS Y BOTES DE PLÁSTICO

Nos gustan mucho las lámparas recicladas, como podéis ver aquí y aquí, porque son muy fáciles de hacer y dan pie a ser muy originales. En el blog 4Paredes hemos encontrado este post que nos ha encantado.

En él podréis echar un vistazo a esta magnífica colección de lámparas recicladas del artista Steve J. Wine.

¡Son fantásticas!

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MÁS GALLETAS

Así fue como acabó la galleta con la que estuvimos experimentando en posts anteriores:

La destrozamos para ver hasta dónde había calado la cola blanca, porque hemos pensado que este detalle es fundamental para el buen funcionamiento del invento. Si la cola blanca no cala en toda la galleta ocurrirá lo que pasó con el anterior experimento, que por dentro la galleta seguía siendo sólo galleta, por lo que su tendencia natural será partirse en vez de deformarse, lo que va en contra de nuestros intereses. Así que para las próximas galletas hemos pensado en un método que consiste en empaparlas con la mezcla de cola blanca y agua, justo como si estuviéramos comiendo galletas empapadas en leche … De hecho, para saber hasta qué punto podíamos empapar la galleta sin que se deshiciera, el domingo por la noche cené leche con galletas.

Hemos mezclado agua y cola blanca en este recipiente plano que nos facilictará empapar las galletas:

Estas son las galletas que hemos escogido, esta vez vamos a por una selección de diferentes tipos:

Y como véis ya tienen hecho el agujero:

Hemos recortado unos trocitos de bolsas de plástico para poner encima las galletas una vez empapadas en cola blanca. ¿Que por qué? Porque es más fácil despegar el trozo de plástico de la galleta ya seca, que la galleta de una superficie cualquiera a la que es probable que se pegue.

Sólo queda empapar las galletas y ponerlas encima. A ver que voy …

Bueno ya está. Ahora hay que esperar a que la galleta pierda toda el agua por evaporación. Eso serán un par de días más o menos. Después al microondas un par de minutos a baja temperatura, esperamos a que la cola blanca se enfríe para que la galleta se endurezca de nuevo y la barnizamos o pintamos de inmediato para que no se vuelva a humedecer. Os tendremos al tanto. Chao.

IMPERDIBLES

COLLARES ORIGINALES

A vueltas con los collares hemos estado buscando opciones originales, originales de verdad de las que cuando las ves te quedas un poco pasmado. La verdad es que no hay mucho que mostrar, pues casi todos los collares que se ven son diferentes versiones de modelos más o menos habituales pero, hemos localizado un par de páginas realmente sorprendentes:

1. En este blog, que se llama Srta Limón, la autora nos hace un repaso por los diferentes tipos de collares manufacturados con cremalleras. Yo no sabía que existía esta modalidad y la verdad es que me gustan mucho la formas retorcidas que adoptan y su brillo metálico. Además, hay un DIY para hacerse uno.

2. Y esto sí que me ha parecido de verdad sorprendente. Nunca se me hubiera ocurrido hacer un collar con una mini maceta. ¡Qué bueno! A eso se lo llama diferenciarse. Este modelo lo podéis encontrar en la página Cuatro paredes, en este enlace donde además encontraréis otros collares igual de originales, aunque a mí éste es el que más me gusta.

Chao.

LECCIÓN DE LENGUA

EXPERIMENTOS CON GALLETAS

Al final los experimentos para ver si se puede utilizar una galleta (de verdad) para confeccionar un collar están siendo de lo más interesantes. Habíamos dejado a nuestra galleta un poco combada si recordáis:

Esto lo solucionamos poniendo encima un peso durante algúnas horas.

Después pusimos la galleta a secarse a la sombra durante algunos días, pensando que con el paso del tiempo iría perdiendo el agua y tomando mayor consistencia. Pero no fue así. Misteriosamente la galleta se adaptó a un estado permanente de … ¿cómo llamarlo? Bueno, que estaba fofa. No completamente fofa, pues mantenía la forma, ni tampoco completamente rígida y sólida. Si la apretabas con un dedo, por ejemplo, se notaba mullida y, aunque no se deformaba completamente, daba la impresión de que no soportaría una compresión mayor.

Decidimos entonces someterla a un secado un poco más agresivo:

¡Al microondas! Un minuto en modo descongelar. Al sacarla la galleta estaba … ¡Totalmente reblandecida! ¡Qué sorpresa! La descartamos un poco desanimados, pero un par de horas después le echamos un decepcionado vistazo para corroborar ¡Que se había endurecido y tenía una consistencia perfecta para nuestras expectativas! Pensamos que habíamos encontrado la solución y la dejamos tranquilamente para continuar con el proceso otro día.

Al día siguiente, sin embargo, el problema se repetía: volvía a estar fofa. ¡Hay que ver que latosa! Le dimos muchas vueltas a este inesperado comportamiento. Nuestra conclusión es que al salir del microondas la cola que recubre la galleta, al calentarse, deja de tener su propiedad aglutinadora por lo cual la galleta se ablanda, pero luego queda completamente sólida al enfriarse la cola y haber perdido todo rastro de humedad. Sin embargo, como la galleta no está sellada (tendríamos que haberla barnizado para eso), al dejarla al aire la humedad de éste se introduce en la galleta dándole esa consistencia que hemos llamado “fofa”. La solución pues, es barnizarla inmediatamente después de haberla introducido en el microondas.

Otro aspecto que hubo que cambiar es el tamaño del agujero, que agrandamos con un lápiz:

encolando después los bordes del orificio:

Hubo que esperar de nuevo a que se secase y esta vez decidimos introducirla en el microondas para ir más rápido. Al sacarla, todo el proceso de reblandecimiento se repitió pero ya sabíamos que era cuestión de paciencia obtener el resultado esperado. Sin embargo, después de un par de estancias en el microondas y sus enfriamientos posteriores resultó que la cola era cada vez más visible, afeando bastante el aspecto de la galleta.

Fianalmente, decidimos llevar a cabo un procedimiento extremo: más potencia en el microondas y más tiempo, tres minutos. Esto fue lo que pasó:

¡Papá!, ¡Papá!, ¡Huele a quemado en la cocina! En fin, seguiremos intentándolo con otra galleta y con todo el conocimiento acumulado. ¡Chao!

MENOS MAL

JACUZZI

VESTIDO PLAYERO

Pensé que en vacaciones tendría tiempo de continuar con el vestido playero que estoy intentando hacer desde hace tiempo. La verdad es que tuve tiempo, pero las ganas no aparecieron por ninguna parte. Pero el fin de semana me puse otra vez manos a la obra. Como ya os había dicho utilizamos una cortina para construir la parte de abajo del vestido. Este es el resultado:

El vestido no está tan mal como luce en esta foto, que no le hace justicia. Cuando Nelvis se lo pone queda mucho mejor. El problema ahora es que … la cortina ¡nos ha chafado el galmour!

Por suerte, fuimos a IKEA a ver no sé que cosa y nos encontramos con un desfile de moda que se realizaba para promocionar la nueva colección de telas para esta temporada.

Sesión Acreartemoda realizada en las instalaciones de Ikea Tenerife con motivo de la presentación de telas para la nueva temporada

Al final del desfile nos acercamos por la sección de telas y compramos ésta, muy sencilla y muy barata:

Ahora mismo estamos sustituyendo la cortina por la nueva tela. A ver qué pasa …

ALELUYA